Está semana he escuchado varias veces eso de que “el tiempo no perdona a nadie”. Ninguna de esas veces han sido vacías y ninguna de esas personas hubieran esperado decirlo durante una sesión por el motivo que les llevó a pronunciarla. A menudo en sesión el tiempo es monotonía, anhelo, expectativa, miedo, justificación… y siempreSigue leyendo «Nadie llega tarde a la vida»