No sé si soy dragón, pero sí eres mi Princesa

Digo yo, que si el caballero le hubiera regalado un libro al dragón la historia habría sido muy distinta. El dragón, en lugar de escupir fuego, se habría quedado absorto entre páginas, descubriendo mundos donde no era el villano, sino el protagonista incomprendido.  Quizá habría aprendido que no todos los finales están escritos de antemano, ySigue leyendo «No sé si soy dragón, pero sí eres mi Princesa»

La mala (Cap. II)

No lo supo hasta después de dos meses, tal vez un poquito más. Se lo confesó en una cena rápida, rápida para poder volver a casa antes que “en su casa lo echaran de menos”. Aún no entiende por qué no salió corriendo aquel día. Tal vez porque ya estaba enganchada, tal vez porque leSigue leyendo «La mala (Cap. II)»