No sé si soy dragón, pero sí eres mi Princesa

Digo yo, que si el caballero le hubiera regalado un libro al dragón la historia habría sido muy distinta.

El dragón, en lugar de escupir fuego, se habría quedado absorto entre páginas, descubriendo mundos donde no era el villano, sino el protagonista incomprendido. 

Quizá habría aprendido que no todos los finales están escritos de antemano, y que incluso las criaturas más temidas pueden cambiar si alguien se toma el tiempo de contarles una buena historia. Y entonces, en vez de una espada, habría bastado una dedicatoria para salvar el día.

Y en ese nuevo final, la rosa no habría brotado de la sangre derramada, sino del gesto inesperado de comprensión y amor. Porque la rosa, como el amor, no nace de la victoria ni de la fuerza, sino de la conexión entre dos mundos que parecían destinados a enfrentarse.

Quizá así, el caballero, al ofrecer un libro a instancias de su princesa, hubiera sembrado primero la curiosidad; y sería la rosa la que terminaría de cerrar el círculo: un símbolo de que incluso el miedo puede transformarse en ternura. El dragón, que antes inspiraba terror, habría aprendido a cuidar aquello que florece despacio, como las historias y como los sentimientos más sinceros.

Y tal vez, fruto de todo eso, en la Diada de Sant Jordi, el intercambio no sería solo de libros y rosas, sino de promesas de mirar al otro sin prejuicios, de regalar palabras que construyen y gestos que perduran. Porque pienso y siento que, tanto la rosa como el amor, comparten lo esencial: son frágiles, pero cuando se cultivan con cuidado, tienen el poder de cambiarlo todo.

Tal vez por eso, entre páginas abiertas y pétalos rojos, nace el valor de decir aquello que a veces se queda guardado. Porque un libro puede enseñarnos a nombrar lo que sentimos, y una rosa puede recordarnos que vale la pena hacerlo.

Hoy, el que escribe, como en esa historia que reinventa, no traigo espada ni escudo, sino palabras, un libro y una flor. Porque si algo he aprendido es que amarte no es una batalla que ganar, sino un lugar al que siempre quiero volver.


Te elijo en cada página, en cada silencio y en cada comienzo.


Te elijo, Rita, con la calma de quien sabe que el amor verdadero no necesita vencer a ningún dragón, que cansado de batallas tiré mi armadura y solo aspiro a cuidarte día a día.


Y si alguna vez olvido cómo decirlo, prométeme que abriremos juntos ese libro, para recordarlo:

Que te quiero, que te quiero de verdad, y que, como las rosas de Sant Jordi, lo nuestro florece incluso en las historias más improbables.

Jorge Juan García Insua

Publicado por Jorge Juan García Insua

Nací y me siento especialmente unido a Badalona y a su mar, tal vez por el origen gallego materno. Soy el mediano de tres hermanos y tuve en mi padre el mejor modelo de vivir según tus valores, el valor de las cosas y el sentido de sacrificarte por aquello que realmente es importante. Amante del deporte, inquieto, intenso, apasionado, observador, con vocación de servicio, con fuerte conciencia social, receptivo, emotivo y me llena ayudar a los demás de forma desinteresada. Mi vida ha estado marcada por dos experiencias médicas... Un déficit de una proteína relacionada con la coagulación y tres trombosis cuando aún no había llegado a mi mayoría de edad me obligaron a afrontar e intentar superar situaciones poco habituales para un todavía adolescente, así como aceptar aspectos que me acompañaran el resto de mi vida. Ya superados los 30 me detectaron una Hepatitis C crónica grave que me hizo replantearme mi vida y lo que realmente era importante, cinco años de desgaste físico y emocional donde recorrí un camino de miedos y frustraciones acompañado de tratamientos y efectos secundarios. Superado todo quise devolver una pequeña parte de lo mucho que había recibido a los demás, y encontré la forma en aquello que me apasiona... las personas. Psicólogo de formación por la Universitat de Barcelona, Máster en Dirección de Recursos Humanos por Les Heures (UB), Técnico Superior de PRL, Máster en Liderazgo, Inteligencia Emocional y Coaching por EAE Business School, Coach certificado por ICF y actualmente realizando un Máster en Psicología Clínica y de la Salut mientras realizo estudios superiores como padre de mellizos, que son mi principal fuente de aprendizaje. Mi experiencia vital y mi pasión por la personas y por acompañarlas en la superación de situaciones, problemas y dificultades me ha llevado a estar siempre ligado a la psicoterapia, al voluntariado y a la consultoría organizacional en empresas de todo tipo con especial interés al desarrollo de personas. Actualmente atiendo como Psicólogo y Coach en Consulta Privada en Badalona (y On Line para cualquier punto del planeta), al tiempo que trabajo como Director Técnico para Residencias y Psicólogo para la Fundació Nen Déu. Mi propósito es acompañar desde mi formación y experiencia de más de 20 años en Psicología y Coaching a personas a enfrentar y solucionar sus problemas, a descubrir y trabajar esas limitaciones que impiden seguir el camino que consideran adecuado y alcanzar los objetivos personales y profesionales que se propongan. Especialmente a aquellas que como yo luchan con enfermedades o con sus efectos y secuelas, así como asesorar y acompañar a familiares y su entorno en la gestión de emociones, sentimientos y miedos. Si quieres saber más de mi... sólo has de leerme o visitar mi perfil en Instagran, Facebook o LinkedIn. Bienvenid@s a mi camino. Jorge

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