Hoy hemos perdido, como los últimos… 6 partidos. Ha llegado a casa tocado, enfadado y cabizbajo. No miraba, caminaba rápido, aún tenso , como si todavía estuviera jugando el partido dentro de su cabeza. Al entrar en casa, le he dado un largo abrazo. No le he dicho “no pasa nada” ni “la próxima vez ganaréis”.Sigue leyendo «Aunque perdimos… Pere Gol»
Archivo de etiqueta: abrazos
Padre por miedo (cap. III)
Empieza tarde. No porque no quiera hablar, sino porque no encuentra una forma que no suene equivocada desde el principio. Parece que no sabe muy bien cómo empezar, titubea mientras intentaba ordenar sus ideas y empieza a hablar como si en cada palabra pidiera permiso. Dice que no se ve siendo padre. No ahora. NiSigue leyendo «Padre por miedo (cap. III)»
Exceso de verdad (cap. II)
No sabía muy bien cómo empezar. Se sentó, me miraba con vergüenza y cuando se decidió a hablar lo hizo como si en cada palabra pidiera permiso. Dice que ella también viene a terapia. Que no lo hablan mucho, pero se lo dijo y él evita preguntarle que porque conoce el motivo. Me explica queSigue leyendo «Exceso de verdad (cap. II)»
La decisión imposible (cap. I)
La mujer se sienta y siempre cruza las manos sobre el regazo, como si sostuviera algo frágil que no debe caerse. Cuando empieza a hablar, no me mira, mira un punto impreciso entre la alfombra y la pared, como si las palabras necesitaran un espacio neutro para poder salir. Dice que no es un dolor agudoSigue leyendo «La decisión imposible (cap. I)»
XK?
Hoy, en consulta, una paciente, con la voz entrecortada y los ojos llenos de algo difícil de nombrar, me miró y dijo, refiriéndose a su pareja: “Si ve que tiene un problema… ¿por qué no pide ayuda? ¿por qué?” Y justo después, se rompió. No era solo una pregunta. Era frustración, cansancio y mucho dolorSigue leyendo «XK?»
No sé si soy dragón, pero sí eres mi Princesa
Digo yo, que si el caballero le hubiera regalado un libro al dragón la historia habría sido muy distinta. El dragón, en lugar de escupir fuego, se habría quedado absorto entre páginas, descubriendo mundos donde no era el villano, sino el protagonista incomprendido. Quizá habría aprendido que no todos los finales están escritos de antemano, ySigue leyendo «No sé si soy dragón, pero sí eres mi Princesa»
Bien pagá, soy la bien pagá
Escribo esto después de terapia, como si así pudiera fijar algo que siempre se me escapa cuando salgo de esa habitación. Cuando entro allí todo parece más claro, más lento y más real. Luego salgo, me maquillo, sonrío, y vuelvo a ser exactamente lo que esperan de mí. Soy prostituta. Lo digo orgullosa, alto ySigue leyendo «Bien pagá, soy la bien pagá»
El espejo
Entusiasmados, hasta el punto de el punto de que me resultaba imposible no contagiarse de aquella ilusión y curiosidad por repetir y enseñarme los experimentos que habían aprendido ese día en la escuela. Cuántas veces he escuchado, y yo mismo he dicho, eso de que los padres somos el espejo para nuestros hijos, pero mientrasSigue leyendo «El espejo»
La segunda (Cap. I)
Al principio no sabía por dónde empezar. Lo decía, pero en realidad lo que hacía era rodear una historia que aún necesitaba asumir. Durante mucho tiempo habló de él con convicción, como si el vínculo, aunque complejo, tuviera sentido y fuese inquebrantable. Repetía las razones de él como si fueran propias: que las cosas enSigue leyendo «La segunda (Cap. I)»
No soy valiente, solo me estoy muriendo
Está cansado de escuchar que es un valiente. “Valiente? Yo no soy eso. “ me dijo en una de nuestras últimas sesiones. Lo ha dicho sin enfado, pero con una claridad que no dejaba espacio para discutir. Y pude entenderlo perfectamente, los dos sentados en el suelo, frente a frente, como acostumbrado a hacerlo desdeSigue leyendo «No soy valiente, solo me estoy muriendo»
El día que Rocky vino a mi consulta
El paciente llevaba varios minutos mirando sus manos. Se apretaba los nudillos uña y otra vez. – Es difícil explicarlo sin que suene… ridículo -dijo finalmente. – Inténtalo – respondí con calma. El paciente respiró hondo. – A veces pienso que es como en Rocky III. Asentí y seguí el hilo que planteaba. – Qué parte deSigue leyendo «El día que Rocky vino a mi consulta»
Permiso para ser mayor
Pues eso… que ya tengo otro más y van… los que van porque voy aprendiendo que cumplir años no es simplemente sumar cifras en un calendario. A partir de cierta edad sumas y te enfrentas, aunque sea por un instante, a la evidencia de que el tiempo avanza sin pedirnos permiso. Como psicólogo, he acompañado aSigue leyendo «Permiso para ser mayor»
Las primeras mariposas
El amor visto por una adolescente en terapia, no es solo mariposas en el estómago ni canciones románticas. Es algo mucho más complejo, aunque a veces cueste ponerlo en palabras y entenderlo por ojos ajenos. En sesión, una adolescente me ha explicado que el amor que siente es como una montaña rusa: un día esSigue leyendo «Las primeras mariposas»
Mirar mirarte mirarme
Hay sesiones donde una pregunta tan habitual en mi en la primera sesión como “qué te ha llevado a venir a sesión?” recibe respuestas que necesitan todo y más de mi ya absoluta atención. En su caso la respuesta fue que quería que la ayudara a no acabar de perder interés en él o másSigue leyendo «Mirar mirarte mirarme»
La sonrisa de payaso
Hay frases que se dicen con buena intención y, aun así, duelen. “Te hizo fuerte” es una de ellas. Suena a cierre rápido, a consuelo aprendido, a una forma de no quedarse demasiado tiempo mirando el desgaste. Como si el dolor necesitara justificar su paso dejando algo útil. Como si no bastara con haber “sobrevivido”.Sigue leyendo «La sonrisa de payaso»