Te echo mucho de más

Soy de los que piensan que la inocencia es una virtud que deberíamos congelar para que no se pierda con los años… Y desde que soy padre no hago sino convencerme más y más a diario de ese pensamiento. Esta historia comienza cuando despues de cenar mi pequeño P se me arrumacó en el sofá,Sigue leyendo «Te echo mucho de más»

El regalo de haberte conocido

Hay quien lo intenta con todas sus fuerzas. El pasado no avisa al llegar y hace soplar el viento hasta hacerte creer que ha vencido. El pasado nunca ha sido un buen compañero de viaje, lleva un equipaje demasiado grande para encajar en cualquier sitio, demasiado pesado para dejarte caminar sin tener la sensación deSigue leyendo «El regalo de haberte conocido»

El cielo desde del cielo no se ve

En ocasiones esta profesión es tan especial y puñetera que a última hora de la tarde te pone delante a personas en sesiones que no querrías tener, ahí no… No por ese motivo. Y no es la primera vez que me sucede pero en ese instante querría en una y mil vidas compartir con ellaSigue leyendo «El cielo desde del cielo no se ve»

Luces apagadas para huellas bonitas

Lo escribes y lo envías… Y esperas… Desesperas… Y te contienes la ganas de gritar, los nervios, los anhelos… el silencio y la espera te dan la oportunidad de pensar y soñar con la respuesta… entonces empiezas a volar. Entre los minutos y las horas el miedo a perder, a que te vuelva a pasar,Sigue leyendo «Luces apagadas para huellas bonitas»

Pulseras con trozos de mi

Mientras hacías sumas «triples» te quedaste mirando fijamente el enorme rollo de lazo rojo sobre la mesa… ¿papá, para qué quieres tanto lazo? – me preguntó P. He cogido el rollo con las manos, sentía su suavidad y ante su mirada brillante e inquieta he necesitado respirar profundamente antes de intentar contestarle… Sabes P… papáSigue leyendo «Pulseras con trozos de mi»