“Valiente? Yo no soy eso. “ me dijo en una de nuestras últimas sesiones.
Lo ha dicho sin enfado, pero con una claridad que no dejaba espacio para discutir. Y pude entenderlo perfectamente, los dos sentados en el suelo, frente a frente, como acostumbrado a hacerlo desde la primera sesión porque dice que desde el suelo no puede caerse…
Valiente es quien elige serlo. Quien decide dar un paso hacia algo sabiendo que podría salir mal. Quien se enfrenta a un riesgo porque cree que merece la pena a pesar de las consecuencias, de que salga mal.
– Yo no elegí esto – añadió después de unos segundos.
Y en esa frase había una verdad sencilla que a menudo olvidamos cuando hablamos con personas enfermas. La enfermedad no es una hazaña. No es una prueba que alguien decide afrontar. Es algo que ocurre, algo que irrumpe y reordena la vida sin pedir permiso.
Él no se levanta cada mañana pensando en ser fuerte. Se levanta y eso ya es mucho, a veces piensa que hacerlo es un milagro. Se levanta pensando en cómo se sentirá su cuerpo ese día. En si tendrá energía suficiente. En si el dolor aparecerá o le dará una tregua, ese pensamiento lo acompaña, y atormenta, todo el día sin descanso.
Él no ve ni siente heroísmo en su rutina. Es adaptación, pura y dura. Supervivencia. “No soy valiente, estoy enfermo”. Como me resuenan y retumban esas palabras.
Me explica que hay días en los que está cansado incluso antes de empezar el día. Todo le pesa hasta la extenuación. Días en los que lo único que quiere es que la gente deje de buscar una historia inspiradora donde él solo está intentando respirar un poco más tranquilo. Eso le molesta e irrita especialmente, no entiende esa necesidad de buscar aprendizaje en lo que para él es una putada enorme. “Quien coño quiere ver aprendizaje cuando estás en la recta final?”
Reflexiona sobre lo que le irrita de la palabra “valiente”. No es la intención con la que se dice, sino lo que borra. Porque cuando lo llaman valiente, de algún modo desaparecen otras cosas que también están ahí: el miedo, la frustración, el cansancio, la tristeza…
Y él quiere poder tener y sentir todo eso sin sentirse como si estuviera fallando en un papel que nunca pidió interpretar.
Así que cuando lo escucho decir que no es valiente, no intento convencerlo de lo contrario. Simplemente asiento.
Quizá solo necesita el reconocimiento de que está viviendo algo muy difícil, así de sencillo. Y que, aun así, sigue viniendo a sentarse aquí, a hablar, a pensar, a sentir.
No para ser admirado. Solo para seguir siendo, mientras pueda, quien es.
Nací y me siento especialmente unido a Badalona y a su mar, tal vez por el origen gallego materno. Soy el mediano de tres hermanos y tuve en mi padre el mejor modelo de vivir según tus valores, el valor de las cosas y el sentido de sacrificarte por aquello que realmente es importante. Amante del deporte, inquieto, intenso, apasionado, observador, con vocación de servicio, con fuerte conciencia social, receptivo, emotivo y me llena ayudar a los demás de forma desinteresada.
Mi vida ha estado marcada por dos experiencias médicas... Un déficit de una proteína relacionada con la coagulación y tres trombosis cuando aún no había llegado a mi mayoría de edad me obligaron a afrontar e intentar superar situaciones poco habituales para un todavía adolescente, así como aceptar aspectos que me acompañaran el resto de mi vida.
Ya superados los 30 me detectaron una Hepatitis C crónica grave que me hizo replantearme mi vida y lo que realmente era importante, cinco años de desgaste físico y emocional donde recorrí un camino de miedos y frustraciones acompañado de tratamientos y efectos secundarios.
Superado todo quise devolver una pequeña parte de lo mucho que había recibido a los demás, y encontré la forma en aquello que me apasiona... las personas.
Psicólogo de formación por la Universitat de Barcelona, Máster en Dirección de Recursos Humanos por Les Heures (UB), Técnico Superior de PRL, Máster en Liderazgo, Inteligencia Emocional y Coaching por EAE Business School, Coach certificado por ICF y actualmente realizando un Máster en Psicología Clínica y de la Salut mientras realizo estudios superiores como padre de mellizos, que son mi principal fuente de aprendizaje.
Mi experiencia vital y mi pasión por la personas y por acompañarlas en la superación de situaciones, problemas y dificultades me ha llevado a estar siempre ligado a la psicoterapia, al voluntariado y a la consultoría organizacional en empresas de todo tipo con especial interés al desarrollo de personas. Actualmente atiendo como Psicólogo y Coach en Consulta Privada en Badalona (y On Line para cualquier punto del planeta), al tiempo que trabajo como Director Técnico para Residencias y Psicólogo para la Fundació Nen Déu.
Mi propósito es acompañar desde mi formación y experiencia de más de 20 años en Psicología y Coaching a personas a enfrentar y solucionar sus problemas, a descubrir y trabajar esas limitaciones que impiden seguir el camino que consideran adecuado y alcanzar los objetivos personales y profesionales que se propongan. Especialmente a aquellas que como yo luchan con enfermedades o con sus efectos y secuelas, así como asesorar y acompañar a familiares y su entorno en la gestión de emociones, sentimientos y miedos.
Si quieres saber más de mi... sólo has de leerme o visitar mi perfil en Instagran, Facebook o LinkedIn.
Bienvenid@s a mi camino.
Jorge
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