La invisible

– Esa soy yo! La invisible, tan invisible que me da miedo que llegue un día que me vaya y nadie se dé cuenta, que nadie note que me he ido. Puedo soportarlo todo menos eso! – ha dicho la paciente, temblorosa y sobrepasada. – Qué supondría eso para ti si sucediera? – he preguntado.Sigue leyendo «La invisible»

Cuando el amor no alcanza

Ella tiene mediana edad. La primera de las sesiones tuvo que hacer un enorme esfuerzo para encontrar las palabras. Sabía lo que quería expresar pero desde el primer momento dijo sentir vergüenza por expresar ante alguien lo que iba a explicarme. Confesó que había pasado meses posponiendo la decisión de venir. Miraba mi número deSigue leyendo «Cuando el amor no alcanza»

Girando con la estación del girasol

Tal vez tengo un poco de girasol y llega un momento en que no necesito ni busco girar. Tal vez quien lo lea pensará que he perdido curiosidad pero yo lo veo como el saber que donde miras puedes dejar descansar la mirada y sentir que ese horizonte que tenemos delante nos basta y noSigue leyendo «Girando con la estación del girasol»

Ocho anónimos y una voz en off

Y tú? Cuántas vidas necesitas? Si respondes una no has vivido. Si las cuentas señal que por alguna has pasado de puntillas. Necesitamos una vida para entender que podemos decidir parar la nuestra pero que el mundo va a seguir girando. Otra para aprender que siempre hay una vez al menos que deberíamos haber parado,Sigue leyendo «Ocho anónimos y una voz en off»

De dolores tu dolor

- Yo también lo viví y sufrí y no por eso estoy callado, siempre en silencio. Ese no es el camino, eso no soluciona nada! -me ha dicho sobresaltado en un momento de la sesión. – Permíteme parar aquí y que recoja eso que has dicho. Los dos vivisteis esa situación, ambos estabais presentes ySigue leyendo «De dolores tu dolor»

La higuera de mi madre

Ha venido a verme porque le hacía ilusión conocerme en persona. Me ha dicho que en persona soy más alto y delgado pero que “en persona” le he trasmitido la misma serenidad y tranquilidad. Y entre presentaciones y abrazos nos hemos sentado bajo la higuera mirando la ría. – Yo me crie en una aldeaSigue leyendo «La higuera de mi madre»

Mucha mierda

En un momento de la sesión me ha dicho… – No puedo mirarte y decirlo, no puedo… me da vergüenza… Sin intervenir he esperado a que decidiera seguir, las palabras parecían no querer salir de su boca. Y ha seguido… – Vergüenza y… miedo. Necesito decirlo, la de veces que me lo he dicho… –Sigue leyendo «Mucha mierda»