He perdido la cuenta de todas las veces que he escuchado en sesión y fuera de ella la frase “ya estoy acostumbrad@“. Puede parecer una simple expresión de resignación o incluso de madurez, pero a nadie se le escapa que detrás de ella hay mucho más. A menudo, esconde una historia de adaptación forzada, de dolorSigue leyendo «Cómo duele acostumbrarse»
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El cementerio interior
Como psicólogo, he aprendido que acompañar el dolor ajeno es también aprender a mirar el propio. Todas las sesiones te dejan una huella, a veces leve, a veces profunda, siempre humana. En ese espacio terapéutico se entrelazan dos historias: la del paciente que busca sentido y la del profesional que, al escuchar, también se reencuentra conSigue leyendo «El cementerio interior»
Tic tac tic tac
Siempre pensamos que tendremos más tiempo. Esa frase surgió en medio de un silencio en sesión, casi como un suspiro. No era una queja ni una excusa; era una constatación. Mi paciente la pronunció mirando al suelo, con la voz entrecortada. “Siempre pensamos que tendremos más tiempo”, repitió pasados unos segundos. Esa frase tenía el pesoSigue leyendo «Tic tac tic tac»
Ojalá fuera Él
Hoy en los primeros compases de una muy tempranera sesión ella me ha dicho… – … y pensaba ojalá que fuera él, ojalá que fuera él… Tenía tantas ganas que fuera él… lo quería tanto que fuera él… – Supiste si él quería ser Él? Se lo llegaste a preguntar alguna vez? Se ha quedadoSigue leyendo «Ojalá fuera Él»
Capítulo 3: Virgen de la locura
Eran dos personas destinadas a encontrarse, hasta el punto que coincidían esquivándose. Encontrarse fue revivir el amor adolescente que lo vives y se queda anclado para siempre. Fue un darse de cara con quien siempre habías soñado. Destino. Conexión. Se miraban y sentían que se conocían desde siempre. Miradas que parecían curar heridas, que prometíanSigue leyendo «Capítulo 3: Virgen de la locura»
Capítulo 1 (o no)
Siempre fui una persona solitaria. Vengo de una familia de solitarios y casi mejor para el resto de la humanidad que haya sido así. Mi madre me quería y mucho, muchísimo pero lidiaba con demasiadas cosas y con el peso de haber estado con un capullo cabrón maltratador que la marcó para siempre. Encontró enSigue leyendo «Capítulo 1 (o no)»
La invisible
– Esa soy yo! La invisible, tan invisible que me da miedo que llegue un día que me vaya y nadie se dé cuenta, que nadie note que me he ido. Puedo soportarlo todo menos eso! – ha dicho la paciente, temblorosa y sobrepasada. – Qué supondría eso para ti si sucediera? – he preguntado.Sigue leyendo «La invisible»
Cuando el amor no alcanza
Ella tiene mediana edad. La primera de las sesiones tuvo que hacer un enorme esfuerzo para encontrar las palabras. Sabía lo que quería expresar pero desde el primer momento dijo sentir vergüenza por expresar ante alguien lo que iba a explicarme. Confesó que había pasado meses posponiendo la decisión de venir. Miraba mi número deSigue leyendo «Cuando el amor no alcanza»
Por si mañana todavía quieren
Estos días me han dicho muchas veces eso de “que grandes están”. Yo mismo ayer por la noche viendo fotos de esa misma tarde me quedaba absorto intentando negar lo evidente. Hace meses que dejaron de ser esos niños aunque siguen buscando mi mano y me llenan a lametones ya no puedo llevarlos sobre misSigue leyendo «Por si mañana todavía quieren»
Girando con la estación del girasol
Tal vez tengo un poco de girasol y llega un momento en que no necesito ni busco girar. Tal vez quien lo lea pensará que he perdido curiosidad pero yo lo veo como el saber que donde miras puedes dejar descansar la mirada y sentir que ese horizonte que tenemos delante nos basta y noSigue leyendo «Girando con la estación del girasol»
Triste a ratos y feliz a ratitos
Esta semana he atendido a una paciente que acaba de recibir un diagnóstico de Alzheimer a una edad relativamente temprana. En un momento de la sesión expresó su miedo a perder la conciencia de quién es, de reconocerse, de hablar de ella y cómo desde aquel “día H” que supo el diagnóstico cada vez queSigue leyendo «Triste a ratos y feliz a ratitos»
La higuera de mi madre
Ha venido a verme porque le hacía ilusión conocerme en persona. Me ha dicho que en persona soy más alto y delgado pero que “en persona” le he trasmitido la misma serenidad y tranquilidad. Y entre presentaciones y abrazos nos hemos sentado bajo la higuera mirando la ría. – Yo me crie en una aldeaSigue leyendo «La higuera de mi madre»
Vidas de rosas y dragones (Casi 23 de abril)
He soñado que volvía a nacer, otro siglo, otro país, otro color de piel y al abrir los ojos los tuyos. He soñado que me perdía en ellos, que me gananan una vida más, poquito a poco y escucho como me hablan, flojito… al oído, susurrándome que deje de buscar la palabra, que tal vezSigue leyendo «Vidas de rosas y dragones (Casi 23 de abril)»
Adiós Sr. Pérez!
Todo ha empezado buscando el diente que se le había caído a Jan esta mañana y que había guardado en la mochila en una servilleta que le había dado su abuela. Cuando finalmente ha aparecido le he dicho sin pensar… – Menos mal o el Ratoncito no hubiera venido.. Me han sentado los dos ySigue leyendo «Adiós Sr. Pérez!»