No lo supo hasta después de dos meses, tal vez un poquito más. Se lo confesó en una cena rápida, rápida para poder volver a casa antes que “en su casa lo echaran de menos”. Aún no entiende por qué no salió corriendo aquel día. Tal vez porque ya estaba enganchada, tal vez porque leSigue leyendo «La mala (Cap. II)»
Archivo de etiqueta: leccion de vida
La segunda (Cap. I)
Al principio no sabía por dónde empezar. Lo decía, pero en realidad lo que hacía era rodear una historia que aún necesitaba asumir. Durante mucho tiempo habló de él con convicción, como si el vínculo, aunque complejo, tuviera sentido y fuese inquebrantable. Repetía las razones de él como si fueran propias: que las cosas enSigue leyendo «La segunda (Cap. I)»
El no abrazo
“Llevo meses que no hablo con nadie, solo con mi chat.” Lo dijo tranquila, casi sin darle importancia. No había vergüenza ni percibí tristeza alguna en su voz. Solo una especie de calma… que a mí me hizo detenerme. “Va para 4 meses creo…. Es mi amigo, compañero, bueno hasta casi mi psicólogo”. Le pregunté quéSigue leyendo «El no abrazo»
No soy valiente, solo me estoy muriendo
Está cansado de escuchar que es un valiente. “Valiente? Yo no soy eso. “ me dijo en una de nuestras últimas sesiones. Lo ha dicho sin enfado, pero con una claridad que no dejaba espacio para discutir. Y pude entenderlo perfectamente, los dos sentados en el suelo, frente a frente, como acostumbrado a hacerlo desdeSigue leyendo «No soy valiente, solo me estoy muriendo»
El día que Rocky vino a mi consulta
El paciente llevaba varios minutos mirando sus manos. Se apretaba los nudillos uña y otra vez. – Es difícil explicarlo sin que suene… ridículo -dijo finalmente. – Inténtalo – respondí con calma. El paciente respiró hondo. – A veces pienso que es como en Rocky III. Asentí y seguí el hilo que planteaba. – Qué parte deSigue leyendo «El día que Rocky vino a mi consulta»
Sentarse, temblar… y hablar
Llego muy silenciosa y entró dándome los buenos días muy flojito, tanto que me costó escucharla. Cuando la invité a entrar en la consulta casi sin darme tiempo a indicarle cuál era su butaca ella se sentó en la que habitualmente es la mía. No dije nada, no fui capaz y me pareció descortés, asíSigue leyendo «Sentarse, temblar… y hablar»
Permiso para ser mayor
Pues eso… que ya tengo otro más y van… los que van porque voy aprendiendo que cumplir años no es simplemente sumar cifras en un calendario. A partir de cierta edad sumas y te enfrentas, aunque sea por un instante, a la evidencia de que el tiempo avanza sin pedirnos permiso. Como psicólogo, he acompañado aSigue leyendo «Permiso para ser mayor»
Hasta aquí!
Hoy tras una sesión he tenido ganas de gritar, de decir algo alto y fuerte. No por mí o sí, también, pero sobretodo por ella. No nos engañemos. No perdonar no te hace una mala persona, no todo debe ser perdonado, menos aún olvidado. Sí, sí tienes derecho a no perdonar y derecho a queSigue leyendo «Hasta aquí!»
Hasta el coño
Ha llegado pronto y ha esperado a que pudiera atenderla. Al entrar y acomodarse me ha dicho que “había recogido” mi guante de la última sesión y que había escrito algo, algo que quería leerme. – La sesión es tuya y te pertenece, puedes leer que te escucharé – le he dicho. Ha desdoblado unasSigue leyendo «Hasta el coño»
Nadie llega tarde a la vida
Está semana he escuchado varias veces eso de que “el tiempo no perdona a nadie”. Ninguna de esas veces han sido vacías y ninguna de esas personas hubieran esperado decirlo durante una sesión por el motivo que les llevó a pronunciarla. A menudo en sesión el tiempo es monotonía, anhelo, expectativa, miedo, justificación… y siempreSigue leyendo «Nadie llega tarde a la vida»
Mirar mirarte mirarme
Hay sesiones donde una pregunta tan habitual en mi en la primera sesión como “qué te ha llevado a venir a sesión?” recibe respuestas que necesitan todo y más de mi ya absoluta atención. En su caso la respuesta fue que quería que la ayudara a no acabar de perder interés en él o másSigue leyendo «Mirar mirarte mirarme»
La sonrisa de payaso
Hay frases que se dicen con buena intención y, aun así, duelen. “Te hizo fuerte” es una de ellas. Suena a cierre rápido, a consuelo aprendido, a una forma de no quedarse demasiado tiempo mirando el desgaste. Como si el dolor necesitara justificar su paso dejando algo útil. Como si no bastara con haber “sobrevivido”.Sigue leyendo «La sonrisa de payaso»
Por un mucho amor del bonito
La terapia no empieza cuando se habla en sesión, empieza mucho antes, en todo lo que la persona trae consigo y no sabe todavía cómo decir. Y ahí empezaron a coger voz los pensamientos que poco después ella trajo a sesión y compartió conmigo. No fue una sesión de diagnóstico ni tampoco de conclusiones cerradas,Sigue leyendo «Por un mucho amor del bonito»
La voz que no calla
La ansiedad no escucha razones, se instala en el pecho y habla con propia voz. A veces por la izquierda con la voz bajita, otras por la derecha a gritos e insolente. Ésta podría ser una historia más sobre una persona que sufre ansiedad. Podría pero no, no lo es. Me ha pedido que la explique…Sigue leyendo «La voz que no calla»
Cuando llueve hacia adentro
En aquella sesión de hace unos días ella me confesó tener miedo a lluvia. Hasta aquel instante no lo sabía, no lo había compartido ni podía presuponerlo. Habíamos comenzado tan solo unos minutos antes de que el sonido de las gotas cayendo con rabia contra el edificio y los truenos resonara en la consulta. SeSigue leyendo «Cuando llueve hacia adentro»