Hay días en los que la sesión empieza mucho antes de que el paciente diga la primera palabra. Se siente en cómo entra, en la manera en que acomoda las manos, en ese primer silencio que todavía (en este caso) no es dolor, pero ya anuncia algo. Y entonces me recorre una sensación extraña queSigue leyendo «De amar a amarse»
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Shhh, hoy se habla de…
Voy a escribir sobre una sesión. Una sesión que no fue distinta en cuanto a lo que la paciente trajo a sesión, pero sí única. Porque detrás de cada “no fui suficiente” hay una historia que no busca respuestas simples, sino comprensión. Lo que sigue no es solo el relato de una pérdida, sino el encuentroSigue leyendo «Shhh, hoy se habla de…»
Silencio… estoy en sesión
Hay palabras que sanan, pero silencios que van más allá y revelan más que cualquier discurso. En el espacio íntimo de una sesión terapéutica, donde las emociones respiran despacio y las miradas hablan sin pedir permiso, a veces lo más valiente no es hablar, sino quedarse en silencio y permitir que ese silencio diga loSigue leyendo «Silencio… estoy en sesión»
Cómo duele acostumbrarse
He perdido la cuenta de todas las veces que he escuchado en sesión y fuera de ella la frase “ya estoy acostumbrad@“. Puede parecer una simple expresión de resignación o incluso de madurez, pero a nadie se le escapa que detrás de ella hay mucho más. A menudo, esconde una historia de adaptación forzada, de dolorSigue leyendo «Cómo duele acostumbrarse»
El refugio de llamarse loco
“Nada te afecta cuando estás loco”. La frase la lanza el paciente en mitad de la sesión con una mezcla de ironía y resignación. Resuena en él y en mí. No es una afirmación cualquiera sino una firme defensa, una forma de decir que, cuando la realidad interna se vuelve insoportable, la mente busca refugios extremos.Sigue leyendo «El refugio de llamarse loco»
Bienvenido a mi camino…
El peso de nuestro camino
La miraba atentamente. Sentada enfrente de mi sus ojos se movían rápidamente hacia el lazos rojo, la cinta de carretero, mis folios… y la seguía mirando ajeno al mundo dispuesto a entrar en el suyo. Como siempre me presenté, le expliqué lo que consideraba que era más relevante de mí y le expliqué cómo íbamosSigue leyendo «El peso de nuestro camino»