La mala (Cap. II)

No lo supo hasta después de dos meses, tal vez un poquito más. Se lo confesó en una cena rápida, rápida para poder volver a casa antes que “en su casa lo echaran de menos”. Aún no entiende por qué no salió corriendo aquel día. Tal vez porque ya estaba enganchada, tal vez porque leSigue leyendo «La mala (Cap. II)»

El día que Rocky vino a mi consulta

El paciente llevaba varios minutos mirando sus manos. Se apretaba los nudillos uña y otra vez. – Es difícil explicarlo sin que suene… ridículo -dijo finalmente. – Inténtalo – respondí con calma. El paciente respiró hondo. – A veces pienso que es como en Rocky III. Asentí y seguí el hilo que planteaba. – Qué parte deSigue leyendo «El día que Rocky vino a mi consulta»

(Y el título lo puso ella) Hazme sentir

Hazme sentir… Hazme sentir que sentimos y que al sentirme, tú sientes que lo que siento te hace sentir lo que yo también siento y sientes Hazme sentir que soy lo más valioso que hay en  tu vida. Hazme sentir que sueñas lo imposible y que no despertarás hasta saber cómo cumplirlo Hazme sentir que somos felicesSigue leyendo «(Y el título lo puso ella) Hazme sentir»

Triste a ratos y feliz a ratitos

Esta semana he atendido a una paciente que acaba de recibir un diagnóstico de Alzheimer a una edad relativamente temprana. En un momento de la sesión expresó su miedo a perder la conciencia de quién es, de reconocerse, de hablar de ella y cómo desde aquel “día H” que supo el diagnóstico cada vez queSigue leyendo «Triste a ratos y feliz a ratitos»