Ha llegado pronto y ha esperado a que pudiera atenderla. Al entrar y acomodarse me ha dicho que “había recogido” mi guante de la última sesión y que había escrito algo, algo que quería leerme. – La sesión es tuya y te pertenece, puedes leer que te escucharé – le he dicho. Ha desdoblado unasSigue leyendo «Hasta el coño»
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Nadie llega tarde a la vida
Está semana he escuchado varias veces eso de que “el tiempo no perdona a nadie”. Ninguna de esas veces han sido vacías y ninguna de esas personas hubieran esperado decirlo durante una sesión por el motivo que les llevó a pronunciarla. A menudo en sesión el tiempo es monotonía, anhelo, expectativa, miedo, justificación… y siempreSigue leyendo «Nadie llega tarde a la vida»
Mirar mirarte mirarme
Hay sesiones donde una pregunta tan habitual en mi en la primera sesión como “qué te ha llevado a venir a sesión?” recibe respuestas que necesitan todo y más de mi ya absoluta atención. En su caso la respuesta fue que quería que la ayudara a no acabar de perder interés en él o másSigue leyendo «Mirar mirarte mirarme»
Por un mucho amor del bonito
La terapia no empieza cuando se habla en sesión, empieza mucho antes, en todo lo que la persona trae consigo y no sabe todavía cómo decir. Y ahí empezaron a coger voz los pensamientos que poco después ella trajo a sesión y compartió conmigo. No fue una sesión de diagnóstico ni tampoco de conclusiones cerradas,Sigue leyendo «Por un mucho amor del bonito»
Nos vemos en el camino 2026…
(Y el título lo puso ella) Hazme sentir
Hazme sentir… Hazme sentir que sentimos y que al sentirme, tú sientes que lo que siento te hace sentir lo que yo también siento y sientes Hazme sentir que soy lo más valioso que hay en tu vida. Hazme sentir que sueñas lo imposible y que no despertarás hasta saber cómo cumplirlo Hazme sentir que somos felicesSigue leyendo «(Y el título lo puso ella) Hazme sentir»
Un muerto en el armario
Hay sesiones que dejan una huella profunda por la forma en que una frase, dicha casi al pasar, logra abrir una puerta que llevaba demasiado tiempo cerrada. A veces, una imagen sencilla o una expresión cotidiana actúa como llave, permitiendo que algo que estaba atrapado encuentre por fin un espacio para ser nombrado. Así fueSigue leyendo «Un muerto en el armario»
Lo último de ti
Sé que para ti soy poco más que un corazón roto y sé lo que cuesta querer a un corazón roto porque sé lo que me cuesta quererme. Me pongo en tu lugar y entiendo que te alejes de mí. Me esfuerzo y créeme que mucho fingiendo que no me importa y que esos silenciosSigue leyendo «Lo último de ti»
Cuando el amor no alcanza
Ella tiene mediana edad. La primera de las sesiones tuvo que hacer un enorme esfuerzo para encontrar las palabras. Sabía lo que quería expresar pero desde el primer momento dijo sentir vergüenza por expresar ante alguien lo que iba a explicarme. Confesó que había pasado meses posponiendo la decisión de venir. Miraba mi número deSigue leyendo «Cuando el amor no alcanza»
Quizá, tal vez, podría y si
Podría haber escrito más sobre mis vacaciones. Poco lo he hecho y mucho menos he publicado: y se han amontonado trocitos de muchas cosas y de nada en mis libretas. Podría haber compartido muchas fotos, como tantas que circulan en redes: instantes que parecen perfectos aunque nunca lo sean del todo. Sin embargo, no loSigue leyendo «Quizá, tal vez, podría y si»
Ocho anónimos y una voz en off
Y tú? Cuántas vidas necesitas? Si respondes una no has vivido. Si las cuentas señal que por alguna has pasado de puntillas. Necesitamos una vida para entender que podemos decidir parar la nuestra pero que el mundo va a seguir girando. Otra para aprender que siempre hay una vez al menos que deberíamos haber parado,Sigue leyendo «Ocho anónimos y una voz en off»
Triste a ratos y feliz a ratitos
Esta semana he atendido a una paciente que acaba de recibir un diagnóstico de Alzheimer a una edad relativamente temprana. En un momento de la sesión expresó su miedo a perder la conciencia de quién es, de reconocerse, de hablar de ella y cómo desde aquel “día H” que supo el diagnóstico cada vez queSigue leyendo «Triste a ratos y feliz a ratitos»
Que sea otro café
Esta vez tampoco me siento diferente. Y ya van… Debe ser cosa de la edad. Tal vez lo sigo haciendo mal y a pesar de llevar un buen puñado de cumpleaños aún no he aprendido a hacerlo “bien”. Ahora me dirán que si más viejo, más sabio, más maduro, pues no estás tan mal, sumandoSigue leyendo «Que sea otro café»